Recuerdan a dirigentes del MIR muertos en 1984

“¡Todos tenían que morir sin demora! Esa era la orden que emanaba de la Central Nacional de Informaciones (CNI) para aniquilar y descabezar a la dirigencia de la zona sur del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que operaba desde la VIII hasta la X región”.

Así parte el relato de Mauricio Aedo Arias, vocero de la Agrupación Memoria Viva de Bío Bío, al recordar hoy un nuevo año de la muerte de nueve personas opositoras al régimen militar, en distintas ciudades del país. Un operativo llevado a cabo en 1984 bajo el nombre de Alfa Carbón 1 dejó como triste saldo el fallecimiento de la plana mayor del MIR en la zona sur: dos personas en Santiago, dos en Concepción, uno en Hualpencillo, uno en Los Angeles y tres en Valdivia.

A 23 años de este hecho, Mauricio Aedo denunció que “aún no hay condena para los responsables, y es que los agentes de seguridad que actuaron (mas de un centenar) en esta matanza lo hicieron con todos resguardos del régimen, evitando por décadas su identificación. Hoy, la versión oficial que habla de enfrentamientos es contrastada por la de los testigos presenciales, que en forma inédita dan cuenta de cómo ocurrieron los hechos”.

TALCAHUANO Y CONCEPCION

Mauricio Aedo se dio el tiempo para contar detalles de los hechos que marcaron el fatídico 23 de agosto de 1984, donde su hermano Luciano fue una de las víctimas.

“La operación Alfa Carbón 1 comenzó en la mañana del 23 de agosto en Concepción, específicamente a las 12,45 horas en el sector de Hualpencillo, hoy comuna de Hualpén, donde fue muerto Luciano Humberto Aedo Arias, de 32 años de edad. La versión oficial de ese entonces dio cuenta de un enfrentamiento casual entre Luciano Aedo y personal de seguridad. La CNI informó que ‘Aedo disparó contra los agentes y que estos respondieron hiriéndole de muerte’. Testigos oculares descartan el encuentro fortuito”.

Aedo afirmó que a su hermano le dispararon por la espalda “y lo remataron en el suelo con tiros de ametralladora”.

En la tarde de ese día en el sector de la Vega Monumental de Concepción también cayeron fallecidos Nelson Herrera Riveras, de 30 años, y Mario Lagos Rodríguez, de 34 años de edad.

“El parte médico muestra que Octavio Lagos tenía un disparo debajo de la axila derecha”, recordó Aedo, mientras Nelson Herrera Riveros, “se atemorizó al ver caído a su compañero, quiso escudarse detrás de unas personas y luego corrió al otro lado del taxibus. Pero no fue lejos. Se encontró de frente con varios agentes que rápidamente lo inmovilizaron. Lo bajaron con violencia y lo llevaron a un vehículo de color de taxi”.

EN LOS ANGELES

El mismo día 23 de agosto de 1984 este escenario continuó en la ciudad de Los Angeles. “En calle Bombero Vichmaister de la población Orompello, siendo las 18,30 asesinan a Mario Mújica Barros. Lo matan dentro de su propia casa, poniendo como escenario un falso enfrentamiento, el mismo modus operandi que se hizo con los muertos en la Operación Albania el año 1987, donde murieron 12 jóvenes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez”, afirmó Mauricio Aedo.

El vocero de la Agrupación Memoria Viva de Bío Bío agregó que “esta caravana de la muerte se trasladó a la ciudad de Valdivia, sector Puente Estancilla, donde ejecutaron a Rogelio Tapia de la Puente y Raúl Barrientes Matamala. Pero el exterminio de las direcciones regionales sur del MIR no terminó el día 23, sino que el día viernes 24 de agosto asesinan en su propio domicilio de la misma forma que lo hicieron con Mario Mújica en Los Angeles, a Juan José Boncompte Andreu”.

Según Mauricio Aedo, “en la Operación Alfa Carbón 1 no hubo detención previa, pero de cada persona sabían mucho. Se usaron medios del Ejército para el alojamiento del personal. La oficina de trabajo fue el cuartel general de la III División del Ejercito, además de las oficinas de la CNI”. Aseguró que participaron más de 150 efectivos.

BUSQUEDA DE JUSTICIA

Mauricio Aedo comentó que los abogados que representan las familias de los fallecidos en la Vega Monumental de Concepción “han podido establecer fehacientemente y desenmascarar un número importantes de agentes que actuaron con caretas en esta operación”.

Añadió que los abogados querellantes y los familiares se encuentran optimistas en que los procesos pasen a la justicia civil, ya que de esa forma “se podrá hacer una verdadera justicia”, porque “estos crímenes son caratulados en el Informe Rettig como muertes por violencia innecesaria por parte de agentes del Estado”.

Aedo comentó que “los pobladores junto a sus familiares y amigos de las víctimas recuerdan cada año en emotivos homenajes la memoria de estos jóvenes dirigentes y luchadores”, y adelantó que “bajo todos estos antecedentes recopilados, pesquisados y analizados durante años, los familiares de las víctimas, patrocinados por los abogados de derechos humanos Nelson Caucoto y Héctor Salazar, presentarán dentro de estos días sendas querellas por violencia innecesaria, con resultado de muerte”.
 
Fuente: Diario La Tribuna 
http://www.diariolatribuna.cl/noticias.php?p_id=8738