 La escritora y periodista chilena Lucía Sepúlveda pretende "humanizar" a los 119 hombres y mujeres que fueron asesinados en Chile durante la llamada "Operación Colombo", entre 1974 y 1975, con su libro "119 de nosotros", que presenta esta semana en Madrid. Sepúlveda explicó, en una entrevista con Efe, que hasta ahora no había ningún libro "desde el punto de vista de la memoria histórica" que contase las vidas de quienes "protagonizaron" la "Operación Colombo", 100 hombres y 19 mujeres que "lucharon contra la represión" de la dictadura de Augusto Pinochet (1973- 1990).
"Se habló de la tortura, se habló de los agentes, se habló de los centros de represión pero quedó en el limbo la gente que fue víctima de estas situaciones; aparecía el mal pero no aparecía la lucha", dijo.
La "Operación Colombo" está considerada como el comienzo de la colaboración entre las dictaduras sudamericanas de la época, que posteriormente se denominaría "Operación Cóndor", ya que contó con la vinculación de militares de varios países.
Según Sepúlveda, fue un "montaje" creado en 1975 para encubrir la desaparición de 119 opositores, la mayoría miembros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
La autora subrayó que aquellas 119 personas asesinadas no fueron escogidas al azar ya que participaban activamente contra la dictadura.
"Representaban todo lo que fue una actitud ante la vida, una actitud combativa, de no aceptar la dictadura, de buscar al precio realmente de sus propias vidas la libertad, buscar terminar con la situación que estábamos viviendo", afirmó.
Sostuvo que la Operación Colombo fue "el ensayo, la forma de poner en evidencia que las dictaduras estaban en coordinación para acabar con la resistencia".
El libro "119 de nosotros" pretende "hacer una historia de vida de cada uno de los 119, contar quiénes formaban sus familias, quiénes eran sus amigos, dónde vivían, en definitiva, hacer un perfil humano", afirmó.
"En algunos casos el silencio se había prolongado tanto que algunos de los propios hijos de las víctimas no sabían por qué había muerto su madre. Era tal el terror, que los familiares no se atrevían a contar la historia", agregó.
La escritora sostuvo también que, en Chile, "el terror todavía está presente" y dijo que hay "un miedo a comprometerse" evidenciado en algunos estudios mentales que se han llevado a cabo sobre "el impacto de aquellos titulares en los periódicos chilenos y de los efectos que provocaron en su salud mental".
Para Sepúlveda, en Chile no sólo hay restos de ese terror sino que también existe "la herencia de la dictadura" porque "hay muchas cosas que no han cambiado aunque desde fuera no se ve". La Nación 4 noviembre 2009
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